Son importantes porque los estudiantes universitarios sufren al enfrentarse a un trabajo profesional por dos razones específicas:
- El encuentro con un mundo desconocido que tiene sus propios valores, su propio lenguaje, sus usos y costumbres.
- El paso de una formación totalmente teórica a la práctica, en el ambiente real de trabajo de la empresa.
Es por eso, que a través de las practicas, se tiene la posibilidad de incursionar en el campo profesional con la autoridad suficiente para recomendar, sugerir, analizar, proyectar y criticar nuevas formas de realización y respuestas a las necesidades sociales. Dentro de ese marco referencial, podemos entender la formación profesional y su práctica como una educación para la vida que genera actitudes, habilidades y disposiciones orientadas al desarrollo humano. Es indudable el nexo que existe entre la formación curricular y práctica profesional.
Corresponde, por tanto, a la universidad atender, revisar y proponer alternativas que resuelvan el problema de la práctica profesional para que forme parte integral de la formación profesional. Para ser más exactos, corresponde al decano de la facultad o escuela establecer los contactos con las empresas, las industrias, los servicios en los cuales sus alumnos puedan poner en práctica los conocimientos aprendidos. Es la práctica profesional, uno de los aspectos que hace factible en nexo Universidad-sociedad, que permite tener claro el sentido que tiene una Carrera dentro del contexto social en la que se realiza. La práctica profesional se constituye en la columna vertebral de la educación superior y por tanto de toda formación universitaria. Le caracterizan por una formación particular y un conjunto de conocimientos que capacitan para el ejercicio laboral.