La “renuncia silenciosa” es una de las actitudes que asumen los trabajadores para simplemente aportar a la organización lo que se les pide, pero no brindan un esfuerzo adicional.
La renuncia silenciosa se basa en que existen colaboradores que rechazan hacer más tareas que las que les corresponde por su posición en la empresa y deciden mantener un balance entre su vida profesional y vida personal. Lo cual es un termino cuestionado.
Las personas que “renuncian silenciosamente” siguen trabajando en las empresas y cumpliendo con sus funciones. Son trabajadores que hacen exactamente lo que se les pide durante sus horas de trabajo -como especifica su contrato- y deciden no dar más.

Estos trabajadores son calificados como poco comprometidos con el negocio y no dan esa “milla extra” esperada, siendo esta actitud perniciosa para la productividad, eficiencia y logro de los objetivos de la empresa, y también para las carreras profesionales y marca personal de los mismos.
Segun algunos especialistas es importante que las empresas estén alertas para saber cómo lidiar con esta tendencia, que se ha acentuado más en los últimos tiempos.
Causas de la renuncia silenciosa
La renuncia silenciosa se produce por diversas razones, entre ellas, cuando los colaboradores pierden la motivación hacia su empleo por la mala definición de sus funciones, la falta de un plan de remuneración acorde a sus responsabilidades, un mal balance de la carga laboral, la falta de reconocimiento, un clima laboral inadecuado, la falta de definición de un plan de crecimiento personal y profesional con una línea de carrera clara y también cuando existe un liderazgo inadecuado.
Recomendaciones para evita una renuncia silenciosa
1. Contar con un sistema de selección eficiente y efectivo que permita ubicar al trabajador en el cargo adecuado.
2. Definir de forma clara las responsabilidades y otorgar una carga de trabajo balanceado.
3. La remuneración debe ser acorde al mercado y a las responsabilidades de la posición.
4. Apostar por un plan para el desarrollo de las capacidades de los colaboradores, otorgar flexibilidad en la jornada de trabajo, o definir el trabajo híbrido o remoto, entre otros puntos.
5. Ofrecer un clima organizacional que promueva el bienestar integral de los empleados y la organización.
La “renuncia silenciosa” es perjudicial, tanto para el colaborador, como para la empresa. El colaborador tendrá un bajo nivel de empleabilidad, reputación y marca personal debido al círculo vicioso en el que se encuentra, y la empresa, se verá impactada al perder productividad.
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