Las maestrías siempre le sacan lustre a un currículum vitae, pero al momento de contratar en el sector empresarial, los cazadores de talentos señalan que hay títulos que complementan mejor a un candidato.
Precisamente, allí radica la importancia de elegir la maestría adecuada al perfil que se quiere imprimir a la carrera laboral. Sobre este tema, Juan Pablo Delgado, socio director en ND – Executive Search, señala que para quienes realizan investigación y búsqueda de ejecutivos para alta gerencia una maestría siempre suma, si es que esta se complementa acertadamente con la especialidad de su profesión base y la carrera laboral acumulada.
Asegura que en el sector empresarial, una maestría en administración de empresas (MBA) es la que más atracción tiene porque complementa muy bien cualquier carrera y permite avanzar en la línea de carrera a posiciones ejecutivas más altas.
“En el sector empresarial, la maestría en negocios permite tener una visión más amplia y funciona muy bien. Del mismo modo, en los sectores relacionados a la investigación, a lo técnico, académico, salud, si la maestría elegida permite un conocimiento más profundo de la especialidad, también funciona”, apunta Delgado, quien es ‘past president’ y actual director de la Asociación Peruana de Recursos Humanos. Pero el MBA no es la única opción.
También todo depende, al final, del sector y la posición que se está buscando, para Diego Cubas, managing partner de Cornerstone Perú, que en el mundo corporativo o profesional hay dos tipos de ejecutivos: el generalista (gestor) y el especialista.
“En el 80% de los casos, los reclutadores o empresas buscarán ejecutivos con MBA, porque esta maestría proporciona una visión completa de gestión estratégica (finanzas, operaciones, comercial, recursos humanos, gerencia general, etcétera), además de proporcionar herramientas para que el ejecutivo tome mejores decisiones. Por otro lado, si una empresa busca a un gerente en medio ambiente o un director de asuntos corporativos, lo más probable es que se requiera a un ejecutivo con una maestría especializada en estos temas”, señala.
Generar valor
A ello, Cubas agrega que actualmente existe una tendencia mundial de priorizar en la búsqueda de ejecutivos las competencias y capacidades para generar valor, calidad de experiencia y resultados comprobados sobre las maestrías.
“Si hace un balance entre las competencias y una maestría, desde mi punto de vista, lo primero tiene un peso del 70% y lo segundo un 30% en la toma de decisión para contratar a un ejecutivo”, sostiene.
La idea es que el ejecutivo venda más, cueste menos, implemente nuevos modelos, cree e innove productos o procesos, incremente los márgenes y el valor de la empresa para los accionistas.
Vida laboral
Delgado, por su parte, indica que el peso de la maestría también depende de la etapa de la vida laboral del candidato y del puesto para el que postula. Así que para una posición ejecutiva, una maestría no es más relevante que la experiencia.
Y considera que los logros y la experiencia tienen mayor valor que la formación académica. Así que lo académico tiene relevancia al inicio y la va teniendo menos a medida que la importancia de los cargos son más altos.
Fuente:elcomercio