No todo gasto reparado para la determinación del Impuesto a la Renta Anual, le corresponde la aplicación de la Tasa Adicional del 5% por disposición indirecta de renta

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Actualmente, como parte de la labor de control que viene desarrollando la Sunat ha previsto la ejecución de acciones inductivas previas para facilitar la subsanación y el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias de los contribuyentes.

En efecto, la Sunat viene emitiendo cartas inductivas a los contribuyentes, invitándolos a que subsanen y paguen la tasa adicional del 5% (hasta 31.12.2016 era el 4.1%) sobre los gastos que han sido reparados en la Declaración Jurada Anual del Impuesto a la Renta, aduciendo que éstos implican una disposición indirecta no susceptible de posterior control tributario.

Al respecto, el art. 24-A inc. (g) de la Ley del Impuesto a la Renta, considera que se entiende por dividendos y cualquier forma de distribución de utilidades a toda suma o entrega en especie que resulte renta gravable de la tercera categoría, en tanto signifique una disposición indirecta no susceptible de posterior control tributario.

Por su parte el reglamento en su art. 13-B dispone que para efectos de lo anterior, se deben tratar de gastos susceptibles de haber beneficiado a los accionistas.

Asimismo, la RTF No. 16300-1-2010 menciona:

“No todos los gastos reparables para efectos del IR deben ser cuantificados para aplicar la tasa del 4,1 por ciento sino sólo aquellos desembolsos cuyo destino no pueda ser acreditado fehacientemente, pues se entenderá que es una disposición indirecta de renta que no es susceptible de posterior control tributario».

En ese sentido, debemos señalar que el hecho que existan gastos, que a pesar de cumplir con los criterios de causalidad, fehaciencia y razonabilidad para hacerlos deducibles, son reparados en algunos casos por no cumplir con los requisitos del reglamento de comprobantes de pago; en consecuencia ello no quiere decir que exista la obligación de pagar la tasa adicional del 5%.

Por su parte el contribuyente, deberá asegurarse de contar con toda la documentación de soporte que sustente fehacientemente cada transacción y demuestre que dichos reparos no constituyen gastos asumidos por cuenta de los accionistas, ni importes que puedan presumiblemente haberlos beneficiado, dado que los beneficiarios se encuentran plenamente identificados y en tal virtud el control tributario es posible.

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