Existen muchas definiciones de corrupción. Los diccionarios contienen las siguientes: Acción o efecto de corromper o corromperse, soborno, alteración o vicio de un libro o escrito y vicio o abuso introducido en las cosas no materiales. ¿Y qué significa corromper?: Alterar y trastocar la forma de alguna cosa, sobornar al juez o a cualquier persona con dádivas o de otra manera, estragar, viciar y pervertir.

Todas abarcan la idea general de cualquier ciudadano, pero existe una ligada al manejo de la cosa pública – que algunas veces no es tan pública- en la Enciclopedia de Ciencias Sociales o Encyclopedia of the Social Sciences dice: “LA CORRUPCIÓN ES EL ABUSO DEL PODER PUBLICO EN BENEFICIO PRIVADO”. En lo que concierne a funcionarios o servidores públicos que administramos los recursos del Estado, la CORRUPCIÓN se presenta cuando por acción u omisión, se falta a los deberes de la función o cargo, para obtener beneficios económicos, políticos, de posición social, personal o política, la última mediante ejercicio de influencias o el logro de mejores oportunidades. Si se falta a la responsabilidad inherente al cargo, se debe responder por ello, de allí surge la acepción Respondabilidad*.

Todos deseamos, queremos y estamos dispuestos a disminuir y luego erradicar la corrupción, pero se necesitan mecanismos claros de control y transparencia absoluta en la gestión pública y el esfuerzo de la Contaduría se orienta a la calidad y oportunidad de las rendiciones de cuenta de las autoridades encargadas de la administración de los recursos obtenidos y/o utilizados en el cumplimiento de los objetivos nacionales y no se centra sólo en los mecanismos de captura y proceso de información del Sector Público, sino en su difusión inmediata para que la Cuenta General de la República se constituya en el primer nivel o elemento de control: EL CONTROL CIUDADANO.

Los organismos de control incorporaron la Participación ciudadana, basada en las denuncias, con motivación especial a la ciudadanía y que no siempre es posible al no contarse con la información necesaria. Una frase relativa al control dice: No se puede medir lo que no se conoce, y otra muy parecida dice: No se puede controlar lo que no se conoce. En Contaduría ahondamos en el tema y concluimos que: No se puede medir, ni conocer, ni controlar lo que no se registra, por ello modernizamos los registros y buscamos la Cuenta General de la República Digital, oportuna y de calidad, al alcance de todos.

Edgardo Nieto, Contador General de Colombia, conceptúa al ciudadano como accionista del Estado, con derecho a estar informado del acontecer de la cosa pública, es decir, hacer público lo público, para recuperar la confianza ciudadana en la Administración Pública, porque es el más grave de los pecados no poner la información y el conocimiento al alcance de los interesados en la administración de los recursos públicos, ya sea del más complejo de los organismos o de los modestos municipios distritales, con presupuestos muy pequeños, pero que por ello mismo requieren del mejor aprovechamiento. Así, nuestra tarea como contadores y gestores de conocimiento, es la entrega a la sociedad de la información y el conocimiento del uso de tales recursos.

Ello cambió los paradigmas de la Cuenta General de la República, considerada como el trámite de remisión de reportes financieros y presupuestarios en una fecha dada. Contaduría trabaja para crear una nueva cultura de la Cuenta, dando su real dimensión a la RENDICIÓN DE CUENTAS DE LA GESTIÓN, con la responsabilidad inherente a la administración de recursos públicos. La información, hecha conocimiento, es la más eficaz herramienta anticorrupción y presentar los resultados de la captación y utilización de recursos, es el mejor mecanismo de transparencia en la gestión pública, por la posibilidad de verificación ciudadana de la información contable y presupuestaria rendida, respecto a los logros físicos de cada gestión, pero para ser idónea requiere oportunidad y calidad, pues será poco útil si se presenta a destiempo.

¿El ciudadano conoce la Cuenta General de la República? ¿Conoce los estados financieros y presupuestarios de las entidades locales? ¿Se puede conocer y controlar los recursos sin registros contables? ¿Se puede evitar o combatir la corrupción sin saber lo que ocurre en las organizaciones?

Si no conocemos bien los ingresos, la necesidad y destino de las adquisiciones, los gastos, la situación patrimonial, las finanzas, en fin, todos los aspectos de gestión, ¿De qué gestión podríamos hablar? La difusión de la Cuenta General de la República, a todo nivel de detalle, cumple el objetivo de la Contaduría: Lograr que la Cuenta sea el instrumento de fiscalización y control que establecen su ley y la Constitución, porque reúne toda la información contable y presupuestaria de la Nación, para el conocimiento ciudadano, que permita al accionista del Estado ejercer a plenitud el derecho a fiscalizar la gestión pública y participar del primer nivel de control: EL CONTROL CIUDADANO.

No nos detenemos allí, mejoramos la Cuenta General, apoyamos la gestión municipal propiciando el desarrollo de un sistema integrado y tenemos otro sueño, porque los sueños y las esperanzas sustentan el desarrollo humano, desde el primer homínido que miraba el cielo sin comprender, elaborando el pensamiento elemental de llegar allí, hasta la sociedad actual, la del conocimiento, en trance de llegar a Marte, todo se construyó desde la base de los sueños y el nuestro es contar con el SISTEMA NACIONAL DE CONTABILIDAD ANALÍTICA DE GESTIÓN – SICOAG, que permita conocer, utilizando metodología moderna y tecnología de última generación, los costos del Estado, por entidades, por sectores, por tipos de costo, por procesos, por actividades, por alcance geográfico y por todas las posibilidades que una base de datos amplia, flexible, dinámica y segura ofrezca, ello en cumplimiento de nuestro lema, presentar a la nación en su conjunto: LAS CUENTAS CLARAS Y A TIEMPO.

Autor : CPC. Oscar Pajuelo Ramírez